¿La mejor escala de valoración de riesgo de UPP (EVRUPP) existe para pediatría? Si fuera por cuestión de gustos, seguramente sería aquella que fuera fácil de usar por expertas e inexpertas, que llevara poco tiempo aplicarla, que hubiera demostrado que sirve para lo que fue hecha y que estuviera validada en mi país. Además debería presentar unos valores clinicométricos potentes que me aseguraran que voy a detectar a aquellos niños/as con mayor riesgo de UPP.

En un reciente estudio de Willock -autora de la escala Glamorgan- que todavía se encuentra “en prensa” -aunque ha sido aceptado-, en la revista Journal Tissue Viability, ha comparado en una misma población dos EVRUPP para pediatría y neonatología. Por supuesto, son las dos más conocidas la Braden Q y la suya propia.

Autor: Dr. Pablo García-Molina

Autor: Dr. Pablo García-Molina

 

El estudio se denomina “A comparison of the performance of the Braden Q and the Glamorgan paediatric pressure ulcer risk assessment scales in general and intensive care paediatric and neonatal units”. En él, ella y su equipo hacen una defensa del uso de las EVRUPP para identificar los niños hospitalizados en riesgo, pero sobretodo para realizar estrategias de intervención preventiva y poder comparar los resultados en salud entre diferentes estudios y hospitales.

El estudio se realizó utilizando la información de 513 niños en dos hospitales, uno jordano y otro australiano. Las principales conclusiones que las autoras defienden son:

  1. Si lo que nos interesa es elegir una escala por la evaluación de su capacidad predictiva, entonces nos daría lo mismo escoger la Braden Q o la suya.
  2. La escala Glamorgan es más fácil de usar que la escala Braden Q, ya que es preferida por los niños (esta sección es una opinión propia, pues en el estudio no se valoró de forma rigurosa).
  3. Ambas escalas son igual de útiles en UCIN y UCIP, pero laBraden Q ha demostrado mejores resultados en las unidades de hospitalización.

Más allá de la escala que más nos guste, podemos identificar que el estudio realizado muestra limitaciones importantes. Partiendo de la base que ambos hospitales se encuentran en países con formas de trabajar muy diferentes.

Es necesario realizar estudios más controlados para poder lanzar recomendaciones de prioridad sobre el uso de una u otra escala. Los estudios comparativos y multicéntricos deberían realizarse, al menos, entre países con contextos sanitarios similares.

Por tanto, y a la luz de los datos ofrecidos poco se puede decir respecto al uso de las escalas. Las autoras tan solo nos dicen que debemos utilizar las EVRUPP -y en eso estoy totalmente de acuerdo- y que dentro de las disponibles en pediatría y neonatalogía, deberían utilizarse la Glamorgan, Braden Q o la NSRAS. Y las preferencias de las autoras, en este orden por supuesto… No hay nada mejor que publicar sobre la escala que tú misma has creado. Lectura crítica pero positiva del estudio.